PERIODISMO CULTURAL

Es el periodismo especializado cuya función social, compleja y formativa consiste en difundir, dar a conocer, criticar y hacer circular para su apropiación y consumo por parte del público al que está dirigido, los productos culturales o producción simbólica de una sociedad.

Esta rama del periodismo está a cargo de expertos, especialistas en cultura, críticos o artistas.

Su objeto es la cultura, concepto que cuenta con una variedad de definiciones: desde un modo de ser de un grupo social; el sentir de una comunidad; un sistema significante a través del cual un orden social se comunica, reproduce, experimenta e investiga; hasta actividades intelectuales y artísticas, entre otras.

Sus destinatarios son personas con búsquedas, expectativas e inquietudes relacionadas con su objeto.

En el cumplimiento de su función, cumple un rol legitimador de lo que se considera cultura en un determinado momento sociohistórico. Este rol lo lleva a cabo mediante la gestión de los espacios que expresan el fruto de la labor de los trabajadores de la cultura. Para tal fin instituye reglas constituidas por cánones estéticos, patrones de selección, restricciones, omisiones, mecanismos narrativos, privilegios y convenciones que determinan los saberes y las redes de circulación de los discursos expresivos correspondientes a los productos que serán leídos, vistos o escuchados en una sociedad.

Se expresa genéricamente a través de los medios masivos de comunicación; y específicamente, en los suplementos, páginas, programas y secciones culturales de los medios periodísticos, y en las revistas y formatos orientados a las heterogéneas expresiones de la cultura.

Además del citado rol legitimador, su importancia radica en que las reglas establecidas por este periodismo y las instituciones que las producen, provienen de una concepción axiológica dinámica con cierta carga de subjetividad, que resulta por su efecto en un factor significativo para la formación del público destinatario.


No temas ¡sólo es Internet!

Desde corresponsales de guerra hasta editores perseguidos por razones ideológicas, el periodismo es un oficio que le ha puesto el pecho a todo tipo de paradas.

Internet no cuenta con grupos de tareas ni apunta con misiles detectores del calor humano, sus armas son más sutiles. Es un sistema global de autopistas que eslabona servidores interconectados por donde circula la información localizada en los sitios web. Su presencia es omnímoda y su existencia es mutante. Hoy la Web 2.0 con sus redes sociales suben al escenario de la cultura al “prosumidor” de medios. De esto se trata el nuevo soporte para dar a conocer la producción simbólica de la sociedad.

Los productos culturales digitalizados y alojados en bibliotecas virtuales invitan a los internautas a saltar de un archivo a otro en una suerte de vertiginoso zapping virtual. El uso de filtros ubicados en los buscadores brinda un descanso a estos saltarines, aunque no el suficiente. La puesta online de un hipertexto con los links adecuados permite conocer una flamante obra musical, ver a su autor y escuchar la composición simultáneamente; y dirigirse hacia otras fuentes relacionadas con la noticia cuando el lector así lo disponga. Sin olvidar que una atrapante nota cultural exige de un excelente tratamiento de la palabra y no está exenta de la edición y el corte propios de una redacción, las ediciones online pueden difundir una novedad cultural rápidamente y mantenerla en el sitio el tiempo necesario para ser leída y comentada posteriormente por los cibernautas. Texto, imagen y sonido en una publicación digital compiten con ventaja ante los tradicionales medios gráficos, la radio y la TV.

Pero no todo es color de rosa: el acceso global sin exclusiones a la red; la ética periodística puesta en juego ante la información convertida en un trabajo colectivo desde las redes sociales; y la convergencia de medios junto a la concentración económica que expulsa mano de obra y achica las posibilidades del lector, son algunos de los problemas aún no resueltos en la nueva era. A los que se suman la necesaria formación tecnológica en el oficio, la relación con un público heterogéneo compuesto por nativos y migrantes digitales y el destino de los derechos de propiedad intelectual sobre los trabajos publicados, entre otros.

Por último, cabe distinguir entre la información cuyo formato y estilo no difieren en su edición gráfica y digital, y aquella que es diseñada específicamente para la red. En el segundo de los casos, la web requiere de una escritura y una estética a su medida. La creación de un estilo para la red es un contenido de la cultura que emerge con la era digital. Una nota referida a los nuevos estilos de redacción no es otra cosa que un acápite de los nuevos cánones que vienen a legitimar lo que es cultura en el modelo comunicacional dominante. La web como todo lo nuevo, trae consigo reglas que, a veces, ayudan a mejorar.

Por lo tanto periodista: -No temas ¡sólo es Internet!

TODO TERRENO

 Era un hombre con la vida gastada. Nacido bajo un signo malo, se reía de sí mismo comentando a sus amigos la analogía entre el conocido blues y sus desventuras. A pesar de los fracasos anteriores, nadie lo disuadiría de continuar con su nuevo proyecto. En la última charla con Cuatroojos, su amigo diseñador de páginas Web, éste le dijo “Tomás, es la primera vez que escucho la idea de un portal en Internet para promocionar a personas fallecidas depositadas en la morgue judicial y no reclamadas”. Luego de ajustar detalles sobre la estética del peculiar sitio digital, se despidió de Cuatroojos, regresó a su monoambiente y efectuó una llamada telefónica. Colgó y esbozó una sonrisa. El tono prolongado del otro lado del teléfono corroboró la hipótesis del emprendimiento comenzado cinco años atrás, el 12 de octubre de 2006, día de la raza (de la raza de los hdp pensaba Tomás) fecha en la que se propuso poner a prueba la condición humana. En plena crisis laboral Tomás rechazó una oferta de trabajo muy conveniente para brindarle a su amigo Rubén, también desempleado, la posibilidad de aceptarlo y, de esa manera, ver disfrutar a Rubén de las ventajas que el cargo le reportaba. Con el tiempo Rubén ya no recordaría aquella mano amiga de Tomás. Así fue que en una charla telefónica que no excedió los sesenta segundos, pudo comprobar que la gratitud entre las personas es una virtud tan escasa como el buen gusto en una reunión de Mary Kay. Tomó su cuadernito de notas, lo abrió en la letra Hache, y bajo la columna titulada “Hijos de puta confirmados”, tildó el nombre de Rubén con su lapicera roja.

-De malos tragos está hecho el coctel de la existencia. Era su frase consuelo. La verificación de su hipótesis, aunque descarnada, no lo privó de la emoción por la sorpresa que significaría para su hijo Faustino, el nuevo producto con el que arrancaría en el mercado digital. Era una forma de ayudar a su muchacho luego del tratamiento prolongado para recuperarse de las adicciones. “Le voy a poner el contador de visitas que viene con el nuevo aplicativo de Güindous IMBÉCILLITAS humana detector, fue el comentario de Cuatroojos. “IMBÉCILLITAS, IMBÉCILLITAS, IMBÉCILLITAS” resonaban las palabras en la mente de Tomás. IMBÉCILLITAS sería controlado por Faustino, si su estado se lo permitía, y confeccionaría un informe mensual para entregarlo a su padre. En algo había que ocuparlo al nene. Breves charlas para un gran futuro. De allí a las cosas pequeñas.

Sus manos, a pesar de los años, no habían perdido precisión en el arte del tejido iniciado en aquella experiencia juvenil en el Bolsón durante los años setenta. La navidad se acercaba y el regalo para las numerosas damas de la familia estaba en pleno proceso, las bragas rosadas tejidas con hojas de juncos serían una inquieta sorpresa para su madre, tías y sobrinas. Los dedos iban y venían en el poco suave tramado que, luego del teñido, sería bañado en aceite de almendras y secado en el horno micro ondas.

Tomás se las ingeniaba en todos los terrenos para dejar atónitos a propios y ajenos. Tenía la costumbre  de rumiar con cada meta que se proponía, lo acontecido en sus anteriores andanzas, como aquella vez en que, trabajando como celador en la Escuela Luisa M. Alcot, le ayudó a la Directora,  la señorita Emilce, a concretar un proyecto de aula taller en virtud del cual los mejores alumnos se encargaron de enderezar el espiral de los cuadernos anillados pertenecientes a estudiantes que reunían los siguientes requisitos: malos compañeros, irrespetuosos y mal aprendidos. El alambre recuperado se destinó a la fabricación de brackets. Luego de una persuasiva charla entre el gabinete psicopatológico y los educandos calificados para integrar el equipo, los avezados líderes del proyecto procedieron con la ayuda de Tomás y sin consultar al ortodoncista, a la colocación de los brackets en el interior de las verborrágicas bocazas. Puesto en marcha el plan, a los quince días los alumnos fueron convocados por el gabinete psicopatológico para evaluar la evolución del proyecto “Espirales en brackets”, pero sólo obtuvieron en respuesta las cartas de los abogados de sus padres notificando las demandas civiles y penales contra la directora, las psicopedagogas y el ministerio de educación. Sonreía Tomás, mientras recordaba su aporte al sistema educativo, entretanto proyectaba en su imaginación el dulce gesto de reconocimiento de las damas de su familia por el souvenir navideño.

Sin estudio de mercado previo, Tomás tenía la convicción de que el sitio Web www.cadaveresonline.com tendría un rotundo éxito comercial y cultural. Sería visitado por los familiares de personas perdidas, los asesinos que no alcanzaron a deshacerse de los cuerpos de sus víctimas y sentían temor o arrepentimiento, los cuervos en búsqueda de deudores incobrables para dejar de buscarlos en caso de hacer match, los jóvenes y adultos ubicados en la taxonomía IMBÉCILLITAS, y demás personas que tuvieran algún tiempito libre para deleitarse con las fotos tomadas furtivamente por su amigo El Polilla, sereno de la morgue en el edificio forense, donde los cuerpos congelados eran exhibidos impunemente. En algunos de los tiesos, el rigor mortis fue tan inoportuno que posaron con una mueca muy desagradable; otros en cambio gozaron de mejor suerte y la huesuda los agarró con los ojos cerrados, toda una señal de saber aceptar el destino; pero siempre estaban aquellos que arruinan la galería de rostros del otro mundo, con esa maldita desgracia de becerros degollados por personas interpuestas entre ellos y la vida, un detalle menor. –Ah, esta vez sí que la pego- murmuraba Tomás, a la vez que repasaba su último aviso publicado en la sección clasificados del diario Voces Peregrinas el cual rezaba “Boludo fulltime ofrece sus servicios las veinticuatro horas los siete días de la semana”, una redacción envidiable y contundente; asombrado  y con cara desconcertada, se preguntaba a sí mismo, porqué nadie había llamado aún. Después de todo, la última changuita para la empresa de limpieza que lo contrató a través de un aviso similar, fue un evento que hasta los diarios locales se ocuparon de destacar: el mural pintado en el baño de damas del Juzgado de Menores fue una obra magistral. Los rostros del Petiso Orejudo, Yiya Murano, el Tata Dios, el Doctor Ricardo Barreda  y  la angelical sonrisa de Carlos “Angel de la Muerte” Robledo Puch, saludaban desde un un globito de diálogo a las usuarias del toillete con un “Yo te cuido mamita” destilando una calidez entrañable. Pero la suerte no lo acompañó, y eso que había trabajado horas extras en la noche esmerándose para dejar lista la obra, no sin antes cerrar el baño por dentro, avisando por fuera con un el típico cartelito “Disculpe las molestias, estamos mejorando la Justicia”. En menos de tres horas el mural ubicado en la pared norte a la izquierda de la entrada del sanitario estaba listo. Se trataba de una artística bienvenida ofrecida por estos Cinco Grandes del Gran Rumor para las futuras usuarias, y la mejor compañía en plena satisfacción de sus necesidades fisiológicas. Pero, no hubo caso, no pudo convencer al gerente de personal de la empresa de limpieza y fue despedido. “Es que en esta provincia nadie entiende a los artistas” le repetía a su amigo Cándido, al contarle la incomprensión sufrida. -Lo que sí hay en esta provincia son muchos cibernautas, concluyó Tomás en su fugaz encuentro. Cinco días antes del lanzamiento de la página web al éter, Faustino no resistió la elevada dósis de antidepresivos ingerida en una noche de encierro al aire libre y falleció de un paro cardiorespiratorio. Su cuerpo fue encontrado a la sombra del reloj de sol en el parque Greenwich. Tomás fue el encargado de intentar el reconocimiento del cuerpo de su hijo, fotografiado desde todos los ángulos por el incondicional Polilla. Luego de llorarlo y tocarlo, desistió de firmar el acta. La inauguración del sitio se postergó una semana. Fue un soplo de vida para el golpeado Tomás quien mantenía en el fondo de pantalla una foto de Faustino sonriendo, aún con buena salud, muy distante de aquel cuerpo inerte alojado en el portal www.cadaveresonline.com.

CONSUMIDOR MILITANTE

CONSUMIDOR MILITANTE es un concepto que usamos en algunas zonas de América Latina para referirnos al compromiso del “ciudadano de a pie” por el cual elige comprar en un negocio que integre UNA RED DE ECONOMÍA SOCIAL y descarta las compras en los hipermercados que forman un verdadero oligopolio en el sector servicios de comercio. Claro que para lograrlo es menester en primer lugar descolonizarnos la mente, puesto que con el marketing y la mercadotecnia nos han colonizado la subjetividad.

También es muy importante la participación de las mujeres. Es notable como en los bolsones de mayor pobreza son las mujeres las que sacan adelante sus hogares ante el desempleo o la marginación del mercado en que se encuentran sus compañeros. Las mujeres de una comunidad conocen a la misma mejor que cualquier otro actor social.

El armado de una red de economía social requiere una enorme toma de consciencia, a veces incluso pagar un precio un poco más elevado al negocio de nuestro vecino lo que significa elegir comprarle al negocio de nuestro vecino porque sabemos que él luego comprará en nuestra tienda o contratará nuestros servicio. Porque probablemente ese comercio al que le compremos integre una red de comercio justo, porque decidimos políticamente decirle NO a los grandes capitales que lucran con nuestra estupidez, porque el producto que se vende en una red de economía social no usa agroquímicos en sus materias primas o, simplemente, porque decimos “HOY ELIJO YO, NO LA PUBLICIDAD“. Hay varios motivos para entrar en el circuito de la economía social que no prescinde del mercado pero que tampoco se subordina a él. No obstante, ya no hay motivos para continuar entregando el resultado de la venta de nuestra fuerza de trabajo a los “dueños” del verdadero poder: el poder económico y comunicacional.

La genuflexión literaria en EEUU

Un ejemplo de imitación creativa: ante la falta de identidad de sus escritores el país importó esnobismo anglosajón durante los años veinte. La visión del rústico pionero del benchmarking literario. 

¡Harold Ross! Salvo el personal del New Yorker, casi nadie recuerda qué personaje tan carismático fue el fundador y director de la revista. Sin embargo, en su libro The Years with Ross, James Thurber cuenta una anécdota que lo demuestra. Aproximadamente un año después de la muerte de Ross, el New Yorker organizó una fiesta en honor de los redactores del Punch; un par de semanas después, comentando la fiesta con Rowland Emmett, del Punch, Thurber le dijo que era una pena que no hubiera conocido a Ross.

 -¡Claro que lo conocí! -respondió Emmett. Estaba en todas partes. Nadie hablaba de otra cosa.

 Ross era de Colorado. Empezó a alternar con hombres de letras en París después de la Primera Guerra Mundial. Luego se trasladó a Nueva York y entró en el mundo literario con la postura patosa y contracorriente de un intelectual de las Rocosas. Malhumorado, explosivo, ingenuo, adolecía de muchas lagunas en temas literarios y artísticos. Todo lo disimulaba parcialmente la naturaleza de su sofisticación. Hacía gala de cierto refinamiento inglés. Para Ross la sofisticación no se reducía al conocimiento de la cultura y la moda, sino que requería un rechazo de excesos, incluidos los literarios y artísticos. No quería que se publicara nada demasiado cerebral o kantiano, ni demasiado bohemio, pretencioso o serio. Temía causar la impresión de que alguien se estrujaba los sesos para hacer alarde de cultura, o quería su corazón y exudaba sentimentalismo. Una postura muy inglesa.

 Ross fundó el New Yorker en 1925 y a pesar de la Gran Depresión fue un auténtico bombazo. ¡Sofisticación en Estados Unidos! En los años veinte la intelligentsia de Nueva York todavía se sentía colonia. Igual que aquellos magnates rusos que estaban obsesionados por la cultura francesa, en Nueva York el modelo era la cultura inglesa. Puede que Ross conservara un montón de excentricidades lingüísticas de Colorado, pero el New Yorker nunca llegó a ser nada más que una copia servil del Punch. Pese a ello, los literatos estadounidenses se engancharon a la revista como si estuvieran muertos de sed. El New Yorker fue primero profusamente elogiado y después prácticamente canonizado.

 El mundillo literario jamás había aclamado de esa manera a una revista estadounidense. Naturalmente, era difícil revisar la trayectoria de los escritores del New Yorker -Thurber, White, Benchley, Gibbs, Parker, Liebling- y encontrar una obra importante. ¿Qué habían hecho para situarse a la altura de Hemingway, Fitzgerald, Dos Passos, Steinbeck o Nathanael West? La gente que no entiende nada cree que los escritores del New Yorker derrochaban su talento para encajar en el viejo molde de Ross. Pero ¿qué es eso de las obras importantes? ¡Qué más da! A Ross jamás le importó. Habían cumplido el objetivo que él les había impuesto. Sofisticación anglosajona. Excelente ¡Pequeños gigantes!

(Trabajo realizado sobre el libro Periodismo Canalla de Tom Wolfe, al cual pertenece el presente texto)

MÉDICO CÚRATE A TÍ MISMO

Un domingo cualquiera camina inadvertida entre el gentío por el primer piso de un centro comercial. De pronto es el blanco objetivo de cientos de ojos, su corazón está a punto de estallar, el sudor recorre su cuerpo, no hay escape posible, las escaleras mecánicas están colmadas y las de cemento muy lejos para alcanzarlas sin desvanecerse. Es un ataque de pánico. Un trastorno asociado a la depresión diagnosticada a Nerea, una médica de 28 años que trabaja en un hospital del Estado.

La ansiedad es su compañera inseparable; el sufrimiento, su forma de estar en el mundo. Pero, a diferencia del tipo mitológico del medico herido, no puede curar ni ayudar. No soporta a los pacientes. De parejas, ni hablar. Su jefe padece el síndrome de burnout y tiene entre sus rutinas el maltrato crónico a sus subordinados.

Carente de expectativas, fatigada y sin agenda nocturna, la joven profesional suele acostarse temprano pero el insomnio la asedia hasta la madrugada. Es incapaz de disfrutar en sus actividades habituales. Vive temerosa sin motivo aparente y pasa los días en un mar de angustias y anticipaciones negativas.

Numerosas personas, como Nerea, se consideran deprimidas desde siempre.

 Los avances en materia de salud mental se esmeran por mantener conectadas con el mundo a estas almas sufrientes. Así, la ciencia ha descubierto que la psicoterapia junto a un tratamiento medicamentoso “restituyen el equilibrio” a estos aristócratas del sufrimiento. En otras palabras, pagar a un especialista y consumir psicofármacos ad infinitum es la fórmula para recuperar a los caídos del barco tripulado por gente normal y conservarlos a bordo hasta que renuncien, se autoeliminen o se jubilen. Aproximadamente el 15% de los depresivos se suicidan y el 66% de los suicidas han tenido depresión previa.

 Lamentablemente, la fórmula para sanar la estropeada salud mental del sistema que enferma y maltrata a su gente aún no ha sido tema de investigación científica.

EXPULSIÓN DE MANO DE OBRA EN EL CORAZÓN DEL IMPERIO

La american way of life va dejando sus tradiciones. Desde 1774 los legisladores estadounidenses eran asistidos por adolescentes contratados por el Estado para realizar tareas principalmente de mensajeros. Eran una suerte de correveidile de los miembros del Congreso de la mayor potencia mundial.

Pero la crisis puede con todo. Estos jóvenes significaban un costo aproximado de cinco millones de dólares anuales para el erario yanqui. Su tarea ha sido considerada de gran utilidad por los beneficiarios de sus servicios y también por otros analistas. Se trata de un recurso humano que colaboraba en  esas tareas de “comunicación” sencillas, tal vez fútiles o de significado menor en términos relativos a las ingentes responsabilidades de los patriotas que trabajan en esa venerable institución estadounidense, representantes y senadores.

Por el momento sólo los senadores conservan treinta de estos muchachos. No obstante los representantes han prescindido del servicio de seteta y dos jóvenes promesas para el modo de vida americano.

La decisión no ha sido fácil, pero es necesaria por el coste prohibitivo del programa y porque los avances tecnológicos han hecho que su trabajo sea cada vez menos esencial para el funcionamiento de la Cámara”, dice el comunicado de Boehner y Pelosi (un republicano y una demócrata). Y, según parece no se sonrojaron sus mejillas, habría que indagar.

¿Cuáles serán los atributos que constituyen la esencialidad para estos dos poderosos honorables personajes?

El presupuesto de gastos del imperio para el período octubre de 2010 a septiembre de 2011 es de tres billones ochocientos mil millones de dólares. No me alcanza la cantidad de caracteres que soporta este post para escribir esa cifra en números arábigos. Y a estos pibes los echan por cinco millones de dólares al año.

¿Qué más agregar? Un enorme agradecimiento a los amigos que dan vida al blog http://blogs.elpais.com/the-american-way-of-life. Un excelente manual digital para conocer las costumbres, anécdotas y otras hierbas de estos habitantes del norte, consumidores de Mc Donald, Bush family y Los Simpsons.

Por último cabe un recordatorio para Carlos Marx quien  anunció en el siglo XIX al explicar la composición orgánica del capital, la capacidad del capital para expulsar mano de obra. Una hipótesis que se verifica a cada instante en este enorme malentendido que es la globalización. A modo de ejemplo la justificación institucional del Congreso para el despido de este contingente de mozalbetes: Ordenadores, faxes, correo electrónico y teléfonos móviles con acceso a internet han hecho que la presencia de mensajeros sea prácticamente innecesaria.

Creer o reventar, los diagnósticos de los pensadores clásicos fueron bastante certeros, más allá de lo discutible de sus prescripciones y tratamientos propiciados hace dos siglos para la sanación de esta sociedad enferma que en esos años ya manifestaba síntomas aparentemente irrecuperables en el terreno de la solidaridad y el cuidado por el prójimo.

Recuerdo ahora que Adam Smith manifestó en el año 1770 que el hombre es egoísta por naturaleza.

Pablo

RECUERDOS DE GARCILASO

Nublados recuerdos me acosan de aquellas sangrientas jornadas. Empiezan las palabras a evocar lugares y tiempos del dominio Incaico y de cómo sus hostiles vecinos, desprovistos de cuanto rasgo de humanidad conociera, impedían la unificación del imperio de mi señor Viracocha.

Y no se ofrece otra cosa que contar hasta la provincia llamada Chucurpu, la cual era poblada de gente belicosa, bárbara y áspera de condición y de malas costumbres, y conforme a ellas adoraban a un tigre por su ferocidad y braveza. Con esta nación, por ser tan feroz, y que, como bárbaros, se preciaban de no admitir razón alguna, tuvo el Inca Cápac Yupanqui algunos recuentros en que murieron de ambas partes más de cuatro mil indios.

Escuchamos un lejano rebramido de los ciervos espantados por la presencia de los salvajes. Dignas bestias destinadas al infierno eran  repudiadas y temidas por otras especies del reino animal. El canto de los gallos era el preludio de nuestro grito de guerra.

En cada instante previo al encuentro con las fieras mi cuerpo sufría en temblores la zozobra por lo desconocido. Miraba las profundidades de la quebrada con el horror que inspira el devenir esquivo, dirigía entonces mi visión hacia las alturas hasta encontrarme en el norte con las alas desplegadas del cóndor calculando  con fiereza su arremetida contra el enemigo despreciable.

La sangre de Pachacutec hervía en el imponente cuerpo de nuestro Cápac Yupanqui. Su paso firme al revistar sus guerreros me daba la seguridad que mi espíritu no encontraba.

La estirpe de Manco Capac nos empujaba hacia la victoria. Y así fue. Caímos sobre los chocorbos guiados por el bravo hermano de Pachacutec. No pude desplegar mis armas. Fui herido gravemente al iniciarse la batalla. Pero mi llaga más dolorosa se afincó en mi memoria, en el recuerdo de mis hermanos muertos por el metal de sus propios hermanos. Metal que mi pusilanimidad no me permitió esgrimir.

Las provincias del norte cuzqueño fueron anexadas al imperio de mi Señor en un gesto anticipado de gratitud y reconocimiento a la gracia divina empuñada por la espada de los conquistadores de estas tierras.

Permitió Dios nuestro Señor que de los salvajes saliese un lucero del alba que en aquellas oscurísimas tinieblas les diese alguna noticia de la ley natural y de la urbanidad y respetos que los hombres debían tenerse unos a otros.

Y fue la luz, y fue el encuentro, y fue la entrega, la traición, el engaño y la ignominia que, desembarcados junto a aquellos hombres barbados, hicieron de estos señoríos, nuevos caminos para los pies del evangelizador.

(Microerrelato ficcional realizado para el Módulo 2 del curso “Literatura y Medios: puente entre lo analógico y lo digital” impartido por Educar, República Argentina)

LA PALABRA Y EL BARRO

Miles de formas imaginarias contrastan esta realidad.

Cambiará.

Reuniré vocablos y objetos inútiles para el prójimo y se sorprenderá.

De lo inútil gestaré mi obra.

Sacaré el mejor provecho del lodo despreciado.

No daré a luz valores de cambio.

Sólo valores de uso conciben mis manos.

La palabra como el barro  es maleable.

Es dúctil, le damos la forma que queremos.

La dirección nos desorienta desde nuestro inconsciente.

Se escapa el gregario, se va, se dispara, no aguanta más.

-¡Volvé, estás en mí!-

Son momentos de creación e introspección atroz.

Soy el mismo, no te vayas, te esperan.

Sueño profundo.

Humano, torpe, principiante, aprendiz, estudiante, graduado, obrero.

Obrero.

Mis manos transforman la materia.

La palabra me asiste

Silencio.

Despertame cuando puedas erigirte.

Te soñé durante años, estás allí, apuesta, virgen, mis manos te dieron forma.

Hoy tenés vida propia.

Demostrales que hay otro mundo.

Alejate, es tu momento.

Momento de nuevas creaciones.

Presta a partir, un detalle: ¡te di vida sin contraprestación!

Pablo

Sangre derramada en Jujuy, Argentina.

En la provincia de Jujuy ubicada en el norte de la República Argentina, el desquicio de los dueños de la tierra y la brutalidad de torpes funcionarios sin escrúpulos han resultado en el derramamiento de  sangre de mi pueblo.

El suceso se produjo el día 28 de julio de 2011.

Como consecuencia de un desalojo de varias familias que ocupaban un predio perteneciente a la empresa Ledesma, fallecieron cuatro personas y resultaron varios heridos.

El desalojo fue ordenado por un juez “competente” luego de la denuncia efectuada por la empresa Ledesma por ocupación ilegal de tierras destinadas  a la producción de azúcar.

La empresa Ledesma produce azúcar, papel, alcohol, bioetanol y frutas.

Creo en la vida. En la vida de todos.

Pero el poder económico de Argentina -tal cual sucede en todo el planeta- sólo cree en sus riquezas y propiedades, y en los medios para aumentarlos, aunque el precio sea la instrumentalización de las personas.

Allí estuvieron enrolados en la cruzada contra el “desorden”, los que detentan el poder en la provincia de Jujuy. Enviaron a sus fuerzas de seguridad para volver las cosas a su estado “natural”, a restituir el presunto “orden” que las instituciones permiten.

En nombre de ese “orden naturalizado” y de la “sagrada propiedad”, funcionales a los intereses hegemónicos, la violencia ejercida como expresión de la ambición, la codicia, la mezquindad y el egoísmo, propios de intereses sombríos, se ha llevado la vida  de cuatro seres humanos.

¿Civilización, razón, occidente? El lado oscuro de la existencia. Cuatro proyectos que se extinguen.

Y van.

 

Pablo

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