INTRODUCCIÓN AL CONCEPTO DE “MODELO ECONÓMICO”

Queridxs alumnxs de Economía Social: en este nuevo capítulo de nuestro blog, hablaremos sobre una palabra muy usada en los medios masivos de comunicación, por los funcionarios de la gestión estatal y también por los economistas: el modelo económico.

Pero veamos que dicen los autores de esta controvertida, inacaba y provisional Ciencia que estamos estudiando: la Economía.

No hace falta recurrir a algún autor específico para darnos cuenta que un modelo es una representación de algo real. Por ejemplo: si queremos conocer modelos de juguetes reciclados, basta con visitar una página web que nos ofrezca información de este tipo: http://viviendoenlatierra.com/2011/03/25/ideas-para-hacer-juguetes-reciclados/ en el que aparecerán imágenes del estilo:

modelo de autitos reciclados

¡Bellísimo! ¿Verdad? Bueno, según sus gustos, a mí me encantan estos autitos y jugaba mucho con autitos cuando era pequeño.

No obstante, cuando hablamos de Economía, encontrar un modelo no parece ser una tarea sencilla. Hay muchos videos, mucho texto en la Web, pero aún no existe una explicación sencilla basada en el pensamiento y en las obras de tres  autores que escriben sobre esta ciencia. Al final del post, encontraremos nuestra ayuda memoria universal: la definción que nos brinda Wikipedia.

El propósito de este breve aporte al estudio y aprendizaje de la Economía es brindar una síntesis que describe brevemente el concepto y las características de un modelo económico con algún ejemplo ilustrativo.

Según los autores Mochón y Becker “los modelos económicos son siempre simplificaciones de la realidad, pero tienen operatividad en las explicaciones y predicciones que realizan” (Mochón, Francisco y Beker, Víctor “Economía. Principios y aplicaciones. Mc Graw Hill-2003-Buenos Aires). Para ilustrar su posición, nos dan el siguiente ejemplo: “Un plano turístico de una ciudad, por ejemplo, también es una simplificación de la realidad, pero permite visitar los principales monumentos y ofrece la información relevante que un turista necesita: dónde están los hoteles, restaurantes, etcétera. Sin el plano un turista estaría perdido, o tendría que preguntar continuamente hasta que se creara un plano en su cabeza. En Economía, sin ese “plano”, que son los modelos económicos, no podríamoss avanzar en el conocimiento de la realidad.  (Mochón y Beker, 2003). También agregan a su definición de modelo “los modelos económicos suponen que el comportamiento de los individuos es racional, en el sentido de que éstos toman las decisiones que consideran más efectivas para alcanzar sus propios objetivos” (Mochón y Beker, 2003).

Veamos un par de aspectos de esta definición y su ejemplo, en primer lugar menciona las predicciones que realizan los modelos económicos. En otras palabras, un modelo que no permita predecir, no sería tal cosa. Por otra parte, supone el comportamiento racional de los “individuos” (está hablando de nosotros las personas, y tal vez por alguna razón semántica deciden denominarnos así, aunque en realidad antes de ser individuos somos personas, o, al menos, eso es lo que creo hasta este momento y mientras no hay una demostración de lo contrario). Por lo tanto, la predicción y el comportamiento racional, son características para un modelo, de acuerdo a lo que nos ilustran los citados autores. Cabe preguntarnos ¿qué es el comportamiento racional para los autores? Algo explicaron al momento de indicar que es el comportamiento que permite tomar las decisiones consideradas “más efectivas” para alcanzar sus propios objetivos. Recordemos estas palabras “más efectivas”.

Apolinar E. García en su obra “Micro y Macroeconomía” (Alfaomega, C.A.B.A., 2014) expresa que un modelo económico “no es otra cosa que una simplificación de la realidad, que explica una determinada proposición o un aspecto de un fenómeno más amplio; es decir que representa un sistema económico compuesto por un conjunto de conceptos y de relaciones. Para el análisis de los distintos conceptos de la economía es un instrumento que describe fenómenos que se producen por la aplicación de un determinado sistema, por lo cual es imprescindible cuando se fija una política económica”

La definición de Apolinar E. García nos agrega un par de ideas con relación a la anterior: 1) el modelo explica una determinada proposición (sinónimos de proposición: enunciado, expresión) y 2) representa un sistema económico (en la mayoría de los casos, el sistema representado en los modelos que abundan en los libros de Economía es el sistema de mercado).

La ejemplificación que propone Apolinar E. García es el funcionamento de un sistema económico en cuatro fases: 1) un modelo con familias y empresas sin ahorro; 2) un modelo con familias, empresas y ahorro; 3) un modelo con familias, empresas, ahorro y sector gubernamental y 4) un modelo económico con familias, empresas, ahorro, sector gubernamental y sector externo.  De la lectura del citado ejemplo surge una complejidad creciente en los flujos monetarios y de bienes y servicios entre la fase 1) y la fase 4).

Luego de traerles estas dos posiciones sobre el tema, terminaré este post con la explicación de Wikipedia sobre Modelos Económicos. A tal efecto, nos dice: “Se puede entender un modelo económico como una representación o propuesta o, más ampliamente, como un concepto ya sea proposicional o metodológico  acerca de algún proceso o fenómeno económico. Como en otras disciplinas, los modelos son, en general, representaciones ideales o simplificadas, que ayudan a la comprensión de sistemas reales más complejos”

También, este diccionario global, define al modelo económico como una representación. Y, agrega, dos características que deben tener los buenos modelos económicos:

  1. “Simplificación, dado que el modelo debe resultar comprensible y manejable es importante que un modelo económico simplifique algunos aspectos complejos de los procesos económicos. (…) El modelo debe substituir estas dificultades por otras cosas, conservando una respuesta similar a la realidad que modeliza. La simplificación requiere por tanto una elección razonada de variables y relaciones entre ellas que sean realevantes para analizar y representar la información útil.”
  2. “Selección de los aspectos relevantes, un modelo no predice cualquier complejidad existente en un sistema económico, sino ciertas características generales de los mismos que se consideran importantes. (…)”

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Modelo_econ%C3%B3mico

 

A modo de conclusión, destacamos:

  1. la simplificación es un atributo importantísimo de un modelo económico;
  2. los modelos económicos sirven para predecir, en otras palabras, para anticipar hechos o relaciones entre los fenómenos económicos;
  3. la representación de un sistema económico determinado, es indispensable para que el modelo tenga alguna utilidad;
  4. suponen una forma de comportamiento de las personas, en el caso de los autores relevados, el comportamiento “racional”;
  5. los conceptos que involucra el modelo económico deben ser los que se consideran lo más importantes a representar y
  6. cada modelo tiene una intención explicativa.

Bien, por hoy hemos concluido la tarea, espero que les sea de utilidad esta compilación de saberes.

Hasta la próxima.

Profesor Pablo Aparicio.

PD: les dejo un audiovisual muy corto, para que asimilen mejor la idea

https://www.youtube.com/watch?v=IbNeDY6n39c

Fuentes:

  1. Audiovisual: https://www.youtube.com/watch?v=IbNeDY6n39c
  2. García, Apolinar E.  “Micro y Macroeconomía”. Alfaomega, C.A.B.A., 2014
  3. Mochón, Francisco y Beker, Víctor “Economía. Principios y aplicaciones. Mc Graw Hill-2003-Buenos Aires
  4. Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Modelo_econ%C3%B3mico

 

autitoreciclado

¿QUÉ ES LO ECONÓMICO?

No hay definición que satisfaga esta pregunta y que logre el acuerdo unánime de los que estudian este tema.

No obstante, contamos con dos aproximaciones a definición que nos dicen:

  1. Económico es todo acto de asignación (o aplicación) de recursos a fines alternativos (es decir que puedo elegir a qué fin o propósito voy a asignar esos recursos). Asimila lo económico al hecho de “economizar” recursos escasos, en otras palabras es económico el hecho de elegir “racionalmente” que consiste en elegir la alternativa que nos proporciona la mayor  ventaja en términos formales económicos. Para esta definición formalista “economicidad” y “racionalidad” prácticamente son la misma cosa.
  2. Lo económico es el proceso institucionalizado de interacción entre el hombre y la naturaleza que permite un abastecimiento regular en medios materiales para satisfacer necesidades. Esta definición ha sido calificada de sustantiva. Lo económico sustantivo se relaciona con la ciencia de la buena gestión del dominio (oikos) autosuficiente que no tiene necesidad de ganar dinero en un mercado (actividad no natural) sino que debe contentarse con garantizar la supervivencia de la especie humana.

Para la definición formalista sólo el sistema de mercado autorregulado (sin ninguna intervención ni intromisión) y disociado de las relaciones sociales es capaz de satisfacer las necesidades materiales; mientras que para la definición sustantiva, los sistemas económicos tienen más de una forma de circulación o intercambio: la reciprocidad, la redistribución, el intercambio de mercado, la administración doméstica y la planificación.

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Textos relacionados con el nacimiento del capitalismo

“A las 2, a las 3, a las 4 de la mañana, se sacan a la fuerza de sus sucias camas a niños de 9 a 10 años, y se les obliga a trabajar para ganarse un mísero sustento hasta las 10, 11 y las 12 de la noche, mientras su musculatura desaparece, su figura se va haciendo más y más raquítica (…) El sistema, tal como se ha descrito el reverendo Montagu Valpy, en un sistema de esclavitud desenfrenada en todos sus sentidos, en el social, en el físico, en el moral y en el intelectual (…) ¿Qué pensar de una ciudad en la que se celebra una asamblea pública para pedir que la jornada de trabajo de los hombres se reduzca a ¡18 horas el día! (…)”

Extracto del periódico “Daily Telegraph de Londres”, del 17 de enero de 1860.

 

Las ruidosas y vistosas calles de las grandes urbes se hallan muy cerca de los tugurios en que vive la clase obrera. Estos tugurios se parecen mucho en todas las ciudades de Inglaterra. Son los edificios más repugnantes, en los peores lugares de la ciudad. Por lo general; en ellos; las calles están sin pavimentar; sucias, llenas de hoyos y cubiertas de basura. La construcción irregular y desordenada impide la ventilación y, como allí vive mucha gente en un espacio  reducido, el aire se mantiene viciado incluso en el menor tiempo.

       (Miajilov, M.I. La Revolución Industrial)

“Las condiciones de vida y trabajo de los primeros obreros fueron generalmente deplorables. Estas circunstancias repercutieron notablemente en la elevada tasa de morbidad  y en la proliferación de una serie de vicios en la población trabajadora -la bebida en particular-. En cuanto a los niños, que estaban obligados a una jornada laboral de diez o doce horas desde la edad de tres años (a veces), o cinco o seis (a menudo), no podrían recibir una enseñanza que los capacitara para tareas de responsabilidad”.
(Bergier J. F. Historia económica de Europa)

 

“No eran tanto las máquinas las que los enajenaban (a los trabajadores), las que hacían que su trabajo fuera aburrido y desagradable, (sino) cuanto la obligación de aceptar las condiciones impuestas, la de someterse a un plan global de trabajo haciendo las mismas cosas una y otra vez sin captar su significado técnico y social dentro del proceso de fabricación global”.

(Bergier J. F. Historia económica de Europa)

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PERIODISMO CULTURAL

Es el periodismo especializado cuya función social, compleja y formativa consiste en difundir, dar a conocer, criticar y hacer circular para su apropiación y consumo por parte del público al que está dirigido, los productos culturales o producción simbólica de una sociedad.

Esta rama del periodismo está a cargo de expertos, especialistas en cultura, críticos o artistas.

Su objeto es la cultura, concepto que cuenta con una variedad de definiciones: desde un modo de ser de un grupo social; el sentir de una comunidad; un sistema significante a través del cual un orden social se comunica, reproduce, experimenta e investiga; hasta actividades intelectuales y artísticas, entre otras.

Sus destinatarios son personas con búsquedas, expectativas e inquietudes relacionadas con su objeto.

En el cumplimiento de su función, cumple un rol legitimador de lo que se considera cultura en un determinado momento sociohistórico. Este rol lo lleva a cabo mediante la gestión de los espacios que expresan el fruto de la labor de los trabajadores de la cultura. Para tal fin instituye reglas constituidas por cánones estéticos, patrones de selección, restricciones, omisiones, mecanismos narrativos, privilegios y convenciones que determinan los saberes y las redes de circulación de los discursos expresivos correspondientes a los productos que serán leídos, vistos o escuchados en una sociedad.

Se expresa genéricamente a través de los medios masivos de comunicación; y específicamente, en los suplementos, páginas, programas y secciones culturales de los medios periodísticos, y en las revistas y formatos orientados a las heterogéneas expresiones de la cultura.

Además del citado rol legitimador, su importancia radica en que las reglas establecidas por este periodismo y las instituciones que las producen, provienen de una concepción axiológica dinámica con cierta carga de subjetividad, que resulta por su efecto en un factor significativo para la formación del público destinatario.


No temas ¡sólo es Internet!

Desde corresponsales de guerra hasta editores perseguidos por razones ideológicas, el periodismo es un oficio que le ha puesto el pecho a todo tipo de paradas.

Internet no cuenta con grupos de tareas ni apunta con misiles detectores del calor humano, sus armas son más sutiles. Es un sistema global de autopistas que eslabona servidores interconectados por donde circula la información localizada en los sitios web. Su presencia es omnímoda y su existencia es mutante. Hoy la Web 2.0 con sus redes sociales suben al escenario de la cultura al “prosumidor” de medios. De esto se trata el nuevo soporte para dar a conocer la producción simbólica de la sociedad.

Los productos culturales digitalizados y alojados en bibliotecas virtuales invitan a los internautas a saltar de un archivo a otro en una suerte de vertiginoso zapping virtual. El uso de filtros ubicados en los buscadores brinda un descanso a estos saltarines, aunque no el suficiente. La puesta online de un hipertexto con los links adecuados permite conocer una flamante obra musical, ver a su autor y escuchar la composición simultáneamente; y dirigirse hacia otras fuentes relacionadas con la noticia cuando el lector así lo disponga. Sin olvidar que una atrapante nota cultural exige de un excelente tratamiento de la palabra y no está exenta de la edición y el corte propios de una redacción, las ediciones online pueden difundir una novedad cultural rápidamente y mantenerla en el sitio el tiempo necesario para ser leída y comentada posteriormente por los cibernautas. Texto, imagen y sonido en una publicación digital compiten con ventaja ante los tradicionales medios gráficos, la radio y la TV.

Pero no todo es color de rosa: el acceso global sin exclusiones a la red; la ética periodística puesta en juego ante la información convertida en un trabajo colectivo desde las redes sociales; y la convergencia de medios junto a la concentración económica que expulsa mano de obra y achica las posibilidades del lector, son algunos de los problemas aún no resueltos en la nueva era. A los que se suman la necesaria formación tecnológica en el oficio, la relación con un público heterogéneo compuesto por nativos y migrantes digitales y el destino de los derechos de propiedad intelectual sobre los trabajos publicados, entre otros.

Por último, cabe distinguir entre la información cuyo formato y estilo no difieren en su edición gráfica y digital, y aquella que es diseñada específicamente para la red. En el segundo de los casos, la web requiere de una escritura y una estética a su medida. La creación de un estilo para la red es un contenido de la cultura que emerge con la era digital. Una nota referida a los nuevos estilos de redacción no es otra cosa que un acápite de los nuevos cánones que vienen a legitimar lo que es cultura en el modelo comunicacional dominante. La web como todo lo nuevo, trae consigo reglas que, a veces, ayudan a mejorar.

Por lo tanto periodista: -No temas ¡sólo es Internet!

La genuflexión literaria en EEUU

Un ejemplo de imitación creativa: ante la falta de identidad de sus escritores el país importó esnobismo anglosajón durante los años veinte. La visión del rústico pionero del benchmarking literario. 

¡Harold Ross! Salvo el personal del New Yorker, casi nadie recuerda qué personaje tan carismático fue el fundador y director de la revista. Sin embargo, en su libro The Years with Ross, James Thurber cuenta una anécdota que lo demuestra. Aproximadamente un año después de la muerte de Ross, el New Yorker organizó una fiesta en honor de los redactores del Punch; un par de semanas después, comentando la fiesta con Rowland Emmett, del Punch, Thurber le dijo que era una pena que no hubiera conocido a Ross.

 -¡Claro que lo conocí! -respondió Emmett. Estaba en todas partes. Nadie hablaba de otra cosa.

 Ross era de Colorado. Empezó a alternar con hombres de letras en París después de la Primera Guerra Mundial. Luego se trasladó a Nueva York y entró en el mundo literario con la postura patosa y contracorriente de un intelectual de las Rocosas. Malhumorado, explosivo, ingenuo, adolecía de muchas lagunas en temas literarios y artísticos. Todo lo disimulaba parcialmente la naturaleza de su sofisticación. Hacía gala de cierto refinamiento inglés. Para Ross la sofisticación no se reducía al conocimiento de la cultura y la moda, sino que requería un rechazo de excesos, incluidos los literarios y artísticos. No quería que se publicara nada demasiado cerebral o kantiano, ni demasiado bohemio, pretencioso o serio. Temía causar la impresión de que alguien se estrujaba los sesos para hacer alarde de cultura, o quería su corazón y exudaba sentimentalismo. Una postura muy inglesa.

 Ross fundó el New Yorker en 1925 y a pesar de la Gran Depresión fue un auténtico bombazo. ¡Sofisticación en Estados Unidos! En los años veinte la intelligentsia de Nueva York todavía se sentía colonia. Igual que aquellos magnates rusos que estaban obsesionados por la cultura francesa, en Nueva York el modelo era la cultura inglesa. Puede que Ross conservara un montón de excentricidades lingüísticas de Colorado, pero el New Yorker nunca llegó a ser nada más que una copia servil del Punch. Pese a ello, los literatos estadounidenses se engancharon a la revista como si estuvieran muertos de sed. El New Yorker fue primero profusamente elogiado y después prácticamente canonizado.

 El mundillo literario jamás había aclamado de esa manera a una revista estadounidense. Naturalmente, era difícil revisar la trayectoria de los escritores del New Yorker -Thurber, White, Benchley, Gibbs, Parker, Liebling- y encontrar una obra importante. ¿Qué habían hecho para situarse a la altura de Hemingway, Fitzgerald, Dos Passos, Steinbeck o Nathanael West? La gente que no entiende nada cree que los escritores del New Yorker derrochaban su talento para encajar en el viejo molde de Ross. Pero ¿qué es eso de las obras importantes? ¡Qué más da! A Ross jamás le importó. Habían cumplido el objetivo que él les había impuesto. Sofisticación anglosajona. Excelente ¡Pequeños gigantes!

(Trabajo realizado sobre el libro Periodismo Canalla de Tom Wolfe, al cual pertenece el presente texto)

EXPULSIÓN DE MANO DE OBRA EN EL CORAZÓN DEL IMPERIO

La american way of life va dejando sus tradiciones. Desde 1774 los legisladores estadounidenses eran asistidos por adolescentes contratados por el Estado para realizar tareas principalmente de mensajeros. Eran una suerte de correveidile de los miembros del Congreso de la mayor potencia mundial.

Pero la crisis puede con todo. Estos jóvenes significaban un costo aproximado de cinco millones de dólares anuales para el erario yanqui. Su tarea ha sido considerada de gran utilidad por los beneficiarios de sus servicios y también por otros analistas. Se trata de un recurso humano que colaboraba en  esas tareas de “comunicación” sencillas, tal vez fútiles o de significado menor en términos relativos a las ingentes responsabilidades de los patriotas que trabajan en esa venerable institución estadounidense, representantes y senadores.

Por el momento sólo los senadores conservan treinta de estos muchachos. No obstante los representantes han prescindido del servicio de seteta y dos jóvenes promesas para el modo de vida americano.

La decisión no ha sido fácil, pero es necesaria por el coste prohibitivo del programa y porque los avances tecnológicos han hecho que su trabajo sea cada vez menos esencial para el funcionamiento de la Cámara”, dice el comunicado de Boehner y Pelosi (un republicano y una demócrata). Y, según parece no se sonrojaron sus mejillas, habría que indagar.

¿Cuáles serán los atributos que constituyen la esencialidad para estos dos poderosos honorables personajes?

El presupuesto de gastos del imperio para el período octubre de 2010 a septiembre de 2011 es de tres billones ochocientos mil millones de dólares. No me alcanza la cantidad de caracteres que soporta este post para escribir esa cifra en números arábigos. Y a estos pibes los echan por cinco millones de dólares al año.

¿Qué más agregar? Un enorme agradecimiento a los amigos que dan vida al blog http://blogs.elpais.com/the-american-way-of-life. Un excelente manual digital para conocer las costumbres, anécdotas y otras hierbas de estos habitantes del norte, consumidores de Mc Donald, Bush family y Los Simpsons.

Por último cabe un recordatorio para Carlos Marx quien  anunció en el siglo XIX al explicar la composición orgánica del capital, la capacidad del capital para expulsar mano de obra. Una hipótesis que se verifica a cada instante en este enorme malentendido que es la globalización. A modo de ejemplo la justificación institucional del Congreso para el despido de este contingente de mozalbetes: Ordenadores, faxes, correo electrónico y teléfonos móviles con acceso a internet han hecho que la presencia de mensajeros sea prácticamente innecesaria.

Creer o reventar, los diagnósticos de los pensadores clásicos fueron bastante certeros, más allá de lo discutible de sus prescripciones y tratamientos propiciados hace dos siglos para la sanación de esta sociedad enferma que en esos años ya manifestaba síntomas aparentemente irrecuperables en el terreno de la solidaridad y el cuidado por el prójimo.

Recuerdo ahora que Adam Smith manifestó en el año 1770 que el hombre es egoísta por naturaleza.

Pablo